ESPACIO DEL ARTE ESCRITO Y VISUAL

jueves, 21 de enero de 2010

BIOGRAFIA

BIOGRAFIA


Yo llegue a este mundo
cuando el invierno pretendía aniquilar
el aliento, llegue mas que desnudo, llegue
entre los huesos, llegue entre los gritos
de algunos maniquíes olvidados.

Llegue dos onzas para la muerte,
dos segundo mas tarde que un aletear de mariposa,
llegue interpelando cada sombra que delataba los sueños.
Yo llegue exhausto, devorando figuras convexas,
bebiendo del liquido blasfemo de la historia.

Yo llegue sobre el polvo
de un cometa extinto, infortunado
por fantasmas de colores, husmeando
entre las bolsas vacías de los reyes magos,
llegue precisamente cuando capricornio
mordia todo el dolor de su soledad.


Llegue atónito por el llanto reprimido,
por una herida en el costado, llegue sigiloso
buscando entre la memoria de lo inexistente,
llegue pretendiendo volver a mi estado fetal,
y asombrosamente ahí estaba ella, derrochando
todo su amor sobre mi carne, limpiando cada
herida de mis almas pasadas.


Ella, yo, en un sueño aleatorio, los reyes magos,
pura ficción, mas cada enero al despertar sólo
ella, la vieja Belén, llena este corazón de una explosión
de amor. Porque yo llegue a este mundo cuando ella
se vestía en oración.

Fausto Aybar
A mis 46 años

HAITI VIVE

HAITI VIVE

Hoy hay llanto en la ciudad,
los escombros revisten de dolor
la patria hermana, los niños no volverán
a las escuelas, los enfermos quedaran
enterrado en los hospitales, mas todo
este sonambulismo nos llena de empatía
y fraternidad.

Hoy las lágrimas no tienen idiomas,
no tienen creencias, sólo tienen imágenes
que llenan de tristeza la humanidad.
Hoy la patria llama a sus hijos, sus hijos
aclaman a la bondad del mundo.

Hoy Dios nos ha tocado, ha hecho
una herida en nuestras almas, ha hecho
del dolor una reflexión, del grito un canto.
Hoy serán ruinas, mañana millares de manos
monolíticamente unidas en post de
nuestros hermanos caídos.


Hay una luz que se avista en la oscuridad
un relámpago que recorre nuestros ungidos
rostros, y hoy Haití esta en nuestros labios,
en nuestras sangres, en nuestros sueños.
Vamos levántate hermano que hay mucho
por compartir.

Fausto Aybar

NAVIDAD

Navidad


Sólo el viento del otoño
acarician nuestros huesos,
mas cuando me visto de navidad,
santa esta varado entre la eternidad y el tiempo.
Y no se por qué cuando recorro
toda la soledad de estos labios,
hambre y muerte se ciñen en el horizonte
de algunas ciudades pobladas de duendes y fantasmas.

Sólo en nuestros sueños hay senderos sin transitar,
luciérnagas batallando en este mundo de luz artificial,
surcando latitudes para abortar
amores en estado de intoxicación,
más cuando de la tierra aflora una estrella,
canciones y villancicos para quien pretendió
mutilar la navidad.

Fausto Aybar