ESPACIO DEL ARTE ESCRITO Y VISUAL

martes, 12 de agosto de 2014

EN EL SILENCIO, UN ÁNGEL EFÍMERO





 EN EL SILENCIO, UN ÁNGEL EFÍMERO.

¡Sorpresa…!
Esa era la frase etiquetada en la mugrosa cubeta, en una esquina del retrete.
Dicen las malas lenguas, que Cienfuegos, es tierra de nadie, que aquí, el diablo no anda como diablo, anda como loco.
Hoy al despertar, en este cinturón de casas destartaladas, la tragedia no hace asomo, vive en ellas. Flor de Luz, niña encantadora, esta al cumplir su siete meses, habita en el mundo de las curiosidades, toca aquí, toca allá, sonrisas y viejitas para los visitantes, no sé cuanta felicidad pueden albergar los labios de un ángel, pero Flor de Luz, es lo más cercano a nirvana en la tierra.
Se perciben pasos, hay una sombra avistando en el tendedero, la madre de Flor de Luz anda en quehaceres cotidianos, de la sombra emana odio. Hay seres ruines que pretenden intimidar la justicia, romper con la felicidad de aquellos que no conocen de culpas, y precisamente hoy al despertar, nos embarga de tristeza, la amarga noticia, que aflora en los periódicos vespertinos (muere ángel ahogado en cubeta repleta de agua).
Cuantas veces he querido borrar a Cienfuegos de mi memoria; dejar de habitar en esta laguna de estiércol, pero Cienfuegos es el resultado, de la suma de todos nuestros pecados. Y Flor de Luz, linterna fugaz, flor helada, mi pequeña niña; descansa en paz.   



Fausto Antonio Aybar Ureña.

1 comentario:

José Valle Valdés dijo...

Se me da muy bien, amigo.

Abrazos