ESPEJOS Y SOMBRAS
"El poeta es un ser invisible, solo existe" Liz
Seguidores
domingo, 12 de abril de 2026
COLLAGE DEL RETORNO (GABRIEL GARCIA MARQUEZ)
martes, 24 de marzo de 2026
Alexis Gómez Rosa: En la epifanía de la contemplación.
Alexis Gómez Rosa: En la epifanía de la contemplación.
Por. Fausto Aybar (Lector)
Para sumergirnos en el peregrinar del poeta Alexis
Gómez Rosa por el mundo del haiku, debemos hacer primero algunas precisiones
sobre qué es este género. Para Matsuo Bashō, el haiku es una instantánea
poética que captura un momento fugaz: "el aquí y el ahora". Masaoka
Shiki lo asume como un "boceto de la vida", mientras que para Octavio
Paz es una pequeña cápsula cargada de poesía que logra significar mucho
diciendo lo mínimo. Tomando como referencia estas visiones, caminaremos junto
al poeta por la senda que lo acercó al haiku.
Alexis Gómez Rosa (1950 – 2019) —escritor, ensayista y
poeta dominicano— se licenció en Letras en la Universidad Autónoma de Santo
Domingo (UASD) y realizó una maestría en Literatura Hispanoamericana en la New
York University. En 2013 publicó su libro de haikus, Trueno robado. En este
artículo bucearemos exclusivamente en su obra desde la contemplación pues, para
nuestra isla, él es el primer poeta que abreva de la fuente del lirismo japonés
en toda su extensión.
En el libro de la escritora norteamericana Lorraine
Ellis Harr sobre lo que es y no es el haiku, encontramos pistas para hurgar en
los versos de Gómez Rosa, como la "simplicidad sin lucha ni
antagonismo". Si abordamos el siguiente haiku del poeta, podemos
percibirlo:
Boronas de pan reúno,
sobre el tablón,
senda de hormigas.
Aquí el poeta no enjuicia, solo presenta; aparece un
"yo" no invasivo donde el autor no es protagonista, sino un elemento
más del acto contemplativo. No se percibe la temporalidad ni presenta un kigo
(palabra estacional), por lo cual podemos ubicarlo en el concepto muki (haiku
sin kigo). Es un haiku de lo sagrado.
En estos versos, el poeta se vislumbra como un
heredero del japonés Taneda Santōka: rompe con la estructura purista
manteniendo el alma del haiku o haimi (la grandeza de lo insignificante).
¿Dónde está el aware de este haiku? Solo el poeta podría transmitirnos ese
momento de asombro en todo su contexto, pero es tan potente lo que comunica que
el haimi se podría encontrar en la forma organizada de vivir de las hormigas,
su laboriosidad que el poeta observa mientras reúne las migajas. Solo un alma
sensible alcanza tal nivel de estado contemplativo.
En el libro Aware, el escritor español Vicente Haya
precisa que la única condición que pone el mundo para permitir escribir un
haiku es haber sentido un aware: una profunda emoción motivada por un suceso.
Lo cierto es que el haiku no nace del imaginario intelectual, sino de lo
contemplativo; no es un ejercicio de oficina, sino un camino de peregrinación.
Gómez Rosa nos lo comparte aquí:
En la cesta dormida
estalla el sol.
Ahora el poeta nos lleva por el mundo de lo sugerente
y la yuxtaposición; nos sumerge en el universo de Kobayashi Issa, en aquello
que no se ve, pero está presente. Volvemos a la "eternidad de un
momento" de Ellis Harr o a "lo fugaz perpetuo" del argentino Oliverio
Girondo. Diez palabras y un mundo de sensaciones.
En este haiku aparece
uno de los elementos más distintivo de este arte, lo sensorial en el aroma del
membrillo que inunda la vereda. Existe una temporalidad implícita: el mediodía,
la hora en que el sol es más intenso. Sin embargo, el aware reside en la cesta.
¿Qué contiene que ha impactado al poeta en el preciso momento en que el sol
estalla en ella? Es lo no dicho, el instante que el autor inmortaliza. Es casi
un estado de iluminación o satori, algo que aborda al poeta sin buscarlo. Este
haiku está inundado de silencio; el kireji (pausa o cesura) se presenta en el
primer verso, mientras que el segundo funciona como un "verso
almohada". Es una pieza que evoca la espiritualidad, una mirada zen desde
una sensibilidad occidental y caribeña.
Un legado Quisqueyano
El haiku echó a volar por el mundo de la mano de
figuras como Masaoka Shiki, Taneda Santōka y Suzuki Shizuko, alojándose en cada
rincón del planeta con una sola condición: mantener vivo su haimi (la esencia).
Gómez Rosa así lo hizo, otorgándole una identidad caribeña y quisqueyana a su
asombro. Con pinceladas urbanas y rurales, su haiku se enraíza en la flora, la
fauna y la identidad dominicana.
Flores del roble.
Primavera que habla
de sol a noche.
Duerme la ciudad.
Un farol lo anuncia
mientras sucumbe.
Alexis Gómez Rosa dejó sembrado en las letras
dominicanas su caminar por el haiku para que otros cultivadores sigan el rumbo
trazado. Su legado es fuente viva para abrevar de la propuesta caribeña sobre
este género. En él floreció el lirismo oriental para romper con el
"yo" poético occidental, dando inicio a la epifanía contemplativa del
haiku en Quisqueya.
jueves, 19 de marzo de 2026
Aves de Quisqueya, el haiku en defensa del libre vuelo. Miriam Mejía Campos.
Aves de Quisqueya, el
haiku en defensa del libre vuelo.
En un esfuerzo
constante por promover el haiku en la República Dominicana, el blog Espejos
y Sombras presenta “Aves de Quisqueya”, el más reciente poemario de
Miriam Mejía Campos. A través de sus versos, la poeta nos lleva a descubrir y a
defender las aves endémicas y silvestres que habitan nuestro cielo. Es un honor
para mí haber sido parte de este proyecto tan especial al redactar el prólogo.
Les dejo aquí sus redes sociales para que puedan explorar más de su obra.
https://miriammejialibros.wixsite.com/home
Prólogo
Si
al abrir la primera página de un libro, ese libro nos envuelve en una sinfonía
armónica natural, el libro nos ha
conmovido. Y eso es lo que ha hecho la escritora Miriam Mejía en el nacimiento
de su tercer libro de haiku “Las aves de Quisqueya”. Ciertamente, que el
vientre creativo de la poeta, es una flor fecundada por el libar de las aves,
es el canto gravitante del viento.
Cual sinfonía
el canto de las aves
al amanecer
Dulce el canto
de los hermosos cisnes
antes de morir
El
acercamiento de un poeta a la poesía no es un acto del azar, es una elección de
la poesía para llevar por los caminos de la contemplación al poeta, y la poeta
Miriam Mejía, fue elegida por el haiku para escribir en ella. Porque desde el
mismo origen del Cosmos, todo fue dialécticamente creado, todo fue y he poesía.
Millones de años
de evolución mágica
un pichón vuela
En los pinares
la hembra, de un verde oliva
hace su nido
El
libro “Las aves de Quisqueya” es el resultado de la contemplación, y también, es
un grito de alerta de la poeta para proteger nuestras aves endémicas y
migratorias en peligro extinción. Aves amenazadas por la ambición desenfrenada
de los seres humanos de cambiarlo todo. A sabiendas, de que si destruimos el
equilibrio de la vida, estamos condenados a desaparecer también como
especie.
El Gavilán
de la Hispaniola quiere
volver al nido
Una lechuza
vigila en la penumbra
a sus pichones
La poeta nos invita a través del
haiku a conocer la diversidad de aves de nuestra isla, nos lleva a través del
trinar de las aves a caminar junto a ella por el asombroso mundo de los tres
versos, nos deja ensimismado para que el haiku encuentre en nosotros otras
almas para habitar.
Mientras canta
busca y busca comida
y al nido vuelve
Un pájaro azul
en una fuente de agua
moja sus plumas
En
el haiku, el poeta desaparece, no es protagonista de nada, solo recibe el aware,
no toca nada, solo deposita en otros lo contemplado. Es quien lleva el hechizo
para que la iluminación “satori” sea una bendición colectiva. Entonces, podemos
decir: que este libro de la poeta Miriam Mejía, es un corazón latiendo en las
alas de Quisqueya.
Tras el arado
las garzas van y vienen
en oleajes
Tan pequeñito
Zumbador esmeralda
entre las flores
Fausto Aybar.
martes, 10 de febrero de 2026
Damas de Quisqueya por las sendas del haiku.
Damas de Quisqueya por las sendas del haiku.
En nuestro peregrinar en busca del arte de la contemplación en Quisqueya,
Republica Dominicana, hemos visitados: la Biblioteca Nacional, librerías y
consultados amigos para dejar una reseña sobre el acercamiento de las poetas
dominicanas por los caminos del haiku. Lo cierto es, que ha sido cuesta arriba,
porque hay poca circulación de libro para acceder a las producciones, con la excepción
de la antología y producciones del maestro Alexis Peña, Como “Mirada de haijin”
donde aparecen varias poetas, resultado de un taller de haiku impartido por el
maestro. Las poetas asumen sus producciones desde una visión artesanal, son
producciones de poco acceso al lector. Sería de gran aporte visualizar el andar
de las poetas dominicanas por este arte legendario de la literatura japonesa,
nos pondría a tono con el camino del haiku en la actualidad. Pues dejo estos
haikus de nuestras poetas para el disfrute de nuestros lectores. Pero con la
salvedad que seguiremos hurgando entre los estantes de libros de los amigos
para seguir visualizando el caminar de nuestras poetas por el mundo del haiku.
Si siembra flores
verás más primavera
dice mi madre.
Mercedes Cabral
Leve rocío
Humedece los pies
Del caminante.
Graciela de la Cruz
Por el camino
se reparten pétalos
de las acacias
María Palitachi
Viento en la caña,
huele a café maduro,
tarde de lluvia.
Leonor Elmúdesi
Fiesta en lo alto
vuelan los papalotes
pintando el viento.
Miriam Mejía
En el jarrón
alboroto de pétalos
¡las peonias!
Rosaura Bretón
Canta el calcalí
complaciendo el silencio
con suave arpegio
María Hortensia de la Cruz
Las colinas del lugar
alientan ríos, arroyos cañadas
por los valles sombreados.
Margarita Fernández
Por la ventana
miro puesta de sol
color otoño.
Yaneiry de la Cruz
Danza alegre
inocente el bambú
cálida tarde.
Miosotis Peña
Olor a limpio
Va descalzo el día
Sigue lloviendo.
jueves, 22 de enero de 2026
Arsenio Díaz “El haiku entre montaña y mar”
Arsenio Díaz “El haiku entre montaña y mar”
Acercamiento al haiku desde Quisqueya.
En el 2022 recibí de las manos del poeta puertoplateño Arsenio Díaz su libro de haikus “Instantánea eternidad”. Hoy he vuelto a hurgar en sus páginas, y entre lectura y lectura, volvió mi alma a la novia del Atlántico, Puerto Plata, lugar donde pasé una década, y tuve la bendición de ser visitado por el haiku. Entonces comprendí con mayor ahínco, lo que dice el maestro Vicente Haya en su libro Aware, “que, si un niño es capaz de asombrarse, el haiku está realizado”. Que la primera condición del haiku es su sencillez. Y el poeta Arsenio Díaz en su acercamiento al haiku, nos invita acercarnos junto a él a este mundo de asombros, a este mundo inagotable de espiritualidad, ciertamente el poeta nos sumerge en su experiencia vivida, y eso es el haiku, una fuente para conmover almas sensibles, porque al tocarnos, nos descubrimos nosotros mismos. El poeta se nutre de todo su entorno, es fiel a mantener la esencia del haiku, a sabiendas de la larga distancia geográfica y cultural que nos separa de la madre patria del haiku, Japón, solo abreva de él, para recorrer la flora, fauna y cultura de su tierra de origen, Quisqueya. Aquí dejamos para el disfrute de nuestros lectores esta selección del libro.
Las mariposas,
colores en el aire
y en la mirada
Las blancas olas
en ruta al horizonte
van y vienen
Entre la gota
el himen de la rosa.
Crece el instante
Por tibios mares
ballenas jorobadas
buscan pareja
Flor de la caña
Sobre la miel del tronco:
Dorada espiga.
Altas palmeras
Como esbeltas sombrillas.
Vuelve la lluvia
La noche brota
del umbral de mis ojos…
Bosque de estrellas
Ciguas palmeras.
Ah, cantan en el nido:
Coral de voces
Viento que cruza
Por valles y montañas
Tiemblan los árboles
Luz de los lirios
todo el jardín se alumbra
también mis ojos
viernes, 16 de enero de 2026
El haiku “Un camino de solidaridad”
El haiku “Un
camino de solidaridad”
La palabra
haiku va más allá de la conceptualización intelectual, es un camino de
espiritualidad, de asombro, donde el alma solidaria se expresa de diversas
formas. Y el ejemplo más palpable es la “Senda del Haiku’, ideada por los escritores
españoles, Antonio J. Ramírez Pedrosa y Andrea González Ruiz, dos almas por los
caminos del haiku. Sin duda, hay en la actualidad muchos talleres publicando antologías
de haiku en español de gran calidad. Pero la Senda del haiku, da un paso más
extenso, de más sensibilidad humana, apoyar causas nobles desde la creación literaria,
como lo he su nueva antología “Lluvia de agosto” donde lo recaudado por las
ventas será destinado apoyar la ONG Looking for Hopes, para apoyar proyectos
educativos en una escuela en Bagamoyo, Tanzania. Saber que desde la creación literaria
se lleva esperanza a la humanidad, debe de ser de gran estímulo para los 85
poetas seleccionados en esta antología. Con esta acción el haiku nos deja
algunas enseñanzas: el despojo del ego del poeta, el no interés del
reconocimiento, crear desde la contemplación. El blog espejos y sombras
felicita a la Senda del haiku, y con ella a todos los habitantes del asombro
que caminan por sus páginas. Pues dejamos para el deleite de los lectores una selección
de haikus de la antología, y lo invitamos a conocer este espacio donde la
solidaridad es su norte.
Tarde de
lluvia.
¡Qué
lejos, todavía,
la primavera…!
Pablo
Blanco del Moral.
Llega
septiembre.
Las hormigas
se afanan
junto al
camino.
María
Aránzazu Toro.
El ruido
de pueblo
acalla la
voz del viento
entre las
hojas.
Santiago
Ko Ryu Lu Aiza.
Oscurece.
Las nubes
de mosquitos
de aquí
para allá.
Fausto
Antonio Aybar Ureña.
heces frescas
de oveja
entre amapolas.
Amelia
Pujol Hostench.
Tibia mañana
----
En la
cesta del pan
se esconde
un grillo.
Alvaro
Davila.
Primeras
olas---
En la
orilla del mar
ríen los
niños.
Julia
Agosti
domingo de
pascua
antes de
la primera misa---
repique de
campana
Mauricio
de Oliveira.
Siete de
enero.
Recojo los
adornos
de navidad.
Alicia Arias
Acuyo.
Cascareos.
En la
suela de la bota
Granos de
maíz.
Miguel Ángel
González Pérez.
Luvia de agosto.
El viento hojea un libro
sobre la mesa.
José Luis Méndez Cortijo
En el columpio,
engulle entera la oliva
un estornino.
María José Díaz Gómez
Lagartijilla:
otra vez intentado
subir el muro.
José Alaiz
Sopla su mano:
otro gusanillo seco
entre el frijol.
Héctor Rafael González González
Mugen las vacas
mientras los copos caen
sus lomos.
Julio Marinas Salvador
llega a mi patio
cada tarde el olor
del limonero
Francisco Pisonero Alonso
En la oscuridad
de la noche veraniega
una nube blanca
Eva Luna Viñas Martínez
Finales de otoño
y aún revolotea
la mariposa.
Begoña Flores Bejarano
Se para el viento.
Hay un diente de león
en el camino.
Bastian Maruy
La mariquita
despliega sus alas
e inicia el vuelo
Natalia Pi Valero
lunes, 10 de noviembre de 2025
HUMANA POESIA " PRIMERA FERIA DEL LIBRO LOS ALCARRIZOS "
HUMANA POESIA
Desde la Primera Feria del Libro Los Alcarrizos.
viernes, 7 de noviembre de 2025
El Haiku por Quisqueya "Edmundo García Terrero" poeta del silencio.
Edmundo M García Terrero
El legado de un poeta del silencio.
La frase de que: “El poeta es un ser invisible, solo existe”, se
refuerza en el quehacer literario del poeta Quisqueyano Edmundo M García
Terrero. Porque si no fuese por una publicación de la editorial Letra Erguida
en Facebook, no hubiese hurgado en su trayectoria poética por los caminos del
haiku. Puedo decir que, entre los poetas dominicanos dedicados al arte del
haiku, Edmundo está entre los más cercanos a la mirada de los japoneses al
haiku, es una poesía nacida de la contemplación. Donde los elementos
sensoriales son marcados. Trata al haiku desde su identidad caribeña, sin
alterar su esencia y ritmo. Es un poeta que abrevó de los maestros, como:
Basho, Buson, pero, en especialmente de Issa, porque lo podemos percibir en su
haiku de la prostituta, es compasivo ante la pena del semejante, podemos decir
que es un haiku humanista. Sus haikus han caminado por el mundo sin que en su
casa materna conozcan de su andar por la senda de las palabras. Ejemplo:”, Mención
Primer Concurso Internacional de Haiku “El vuelo del Samandar”, Cuba. También
sus haikus fueron publicados en la prestigiosa revista española de haiku “Hojas
en la acera”. Publico su libro de haiku “El olor todavía” en el 2021. Pues
preservando su legado, aquí dejamos para el disfrute de nuestros lectores una selección
de sus haikus. Porque su legado literario no puede quedar en el olvido, siendo él,
uno de cultivadores dominicanos del haiku más fiel a la identidad del asombro
desde el Caribe.
En el macuto
el olor todavía
de la hortaliza.
Adormilada,
sentada frente al mar.
La prostituta.
Alba creciente.
¿El sonido de la luz?
No, su silencio.
Cantan los gallos.
Los colores del monte
ya aparecen.
Cinco florones
en el erecto cactus
y amarillos.
Espumas blancas.
Escurriéndose el mar
en un peñasco.
Rojo flamboyán.
Qué manera de irse
la primavera.
Sol de verano.
Los distintos azules,
del Mar Caribe.
Casona vieja.
Los goznes de su puerta
chirrían, chirrían.
mojado su plumaje
descansa el pico.
XI
Esas gotitas
pegadas al espejo.
Otros cristales.
X
El arrozal.
De la montaña
una llovizna.
XI
Primer café.
La niebla casi cubre
al espantapájaros.
XII
Robles del parque.
El que pisa las flores
no es del barrio.
XIII
Té de jengibre.
El portón del barrio chino
al amanecer.
COLLAGE DEL RETORNO (GABRIEL GARCIA MARQUEZ)
Collage del retorno. A la memoria del escritor colombiano Gabriel García Márquez. Vuelvo a Macondo, tras la soledad de cien años, tr...
-
José Ramón López Lora. Hurgando en un escritor que habita...





