Aves de Quisqueya, el
haiku en defensa del libre vuelo.
En un esfuerzo
constante por promover el haiku en la República Dominicana, el blog Espejos
y Sombras presenta “Aves de Quisqueya”, el más reciente poemario de
Miriam Mejía Campos. A través de sus versos, la poeta nos lleva a descubrir y a
defender las aves endémicas y silvestres que habitan nuestro cielo. Es un honor
para mí haber sido parte de este proyecto tan especial al redactar el prólogo.
Les dejo aquí sus redes sociales para que puedan explorar más de su obra.
https://miriammejialibros.wixsite.com/home
Prólogo
Si
al abrir la primera página de un libro, ese libro nos envuelve en una sinfonía
armónica natural, el libro nos ha
conmovido. Y eso es lo que ha hecho la escritora Miriam Mejía en el nacimiento
de su tercer libro de haiku “Las aves de Quisqueya”. Ciertamente, que el
vientre creativo de la poeta, es una flor fecundada por el libar de las aves,
es el canto gravitante del viento.
Cual sinfonía
el canto de las aves
al amanecer
Dulce el canto
de los hermosos cisnes
antes de morir
El
acercamiento de un poeta a la poesía no es un acto del azar, es una elección de
la poesía para llevar por los caminos de la contemplación al poeta, y la poeta
Miriam Mejía, fue elegida por el haiku para escribir en ella. Porque desde el
mismo origen del Cosmos, todo fue dialécticamente creado, todo fue y he poesía.
Millones de años
de evolución mágica
un pichón vuela
En los pinares
la hembra, de un verde oliva
hace su nido
El
libro “Las aves de Quisqueya” es el resultado de la contemplación, y también, es
un grito de alerta de la poeta para proteger nuestras aves endémicas y
migratorias en peligro extinción. Aves amenazadas por la ambición desenfrenada
de los seres humanos de cambiarlo todo. A sabiendas, de que si destruimos el
equilibrio de la vida, estamos condenados a desaparecer también como
especie.
El Gavilán
de la Hispaniola quiere
volver al nido
Una lechuza
vigila en la penumbra
a sus pichones
La poeta nos invita a través del
haiku a conocer la diversidad de aves de nuestra isla, nos lleva a través del
trinar de las aves a caminar junto a ella por el asombroso mundo de los tres
versos, nos deja ensimismado para que el haiku encuentre en nosotros otras
almas para habitar.
Mientras canta
busca y busca comida
y al nido vuelve
Un pájaro azul
en una fuente de agua
moja sus plumas
En
el haiku, el poeta desaparece, no es protagonista de nada, solo recibe el aware,
no toca nada, solo deposita en otros lo contemplado. Es quien lleva el hechizo
para que la iluminación “satori” sea una bendición colectiva. Entonces, podemos
decir: que este libro de la poeta Miriam Mejía, es un corazón latiendo en las
alas de Quisqueya.
Tras el arado
las garzas van y vienen
en oleajes
Tan pequeñito
Zumbador esmeralda
entre las flores
Fausto Aybar.
