Desahogo
Déjame tocar, tocar todo el silencio
que navega entre los murales
de tu piel y reparar a la luz de una lucíernaga
toda la cobardía de mi lengua.
Déjame reír en este solitario
bosque de humano y esparcir mis
fantasmas entre sus edificios agujerados
de olvido.
Tan solo déjame, déjame huir de mis
fantasías, déjame arrinconarme entre tus
labios de unicornio abatido y abrigarme
entre tus alas de mariposa marchita.
Tan solo déjame, déjame huir de mi silencio,
este silencio que acorrala cordilleras,
que naufraga en mis ojos de duende taciturno
y duerme en la sutileza de tu sueño.
Seguidores
martes, 11 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Rafael Garcia Bido "Un peregrino del haiku"
Rafael García Bido “Un peregrino del haiku en Quisqueya” Sin duda el acto de peregrinación va fraguando ...

-
José Ramón López Lora. Hurgando en un escritor que habita...
No hay comentarios:
Publicar un comentario