Dialogo para un arrepentido
Sólo él subió al púlpito, su refinado léxico
envuelto en burbujas de cristal, predecía su
habilidad para hilar los bostezos, los demás
escuchaban.
Sólo el habló de huellas, de senderos, de dedos
abatidos por espinas, de muchedumbre ahogándose
en el vino, del látigo desgarrando la carne,
los demás pensaban.
Él se llenó de cólera, escupió los santos,
abofeteó las vírgenes, tembló el cielo,
se destruyó el púlpito, cayó hincado,
no brotaron plegarias, más todos soñaban.
Seguidores
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Rafael Garcia Bido "Un peregrino del haiku"
Rafael García Bido “Un peregrino del haiku en Quisqueya” Sin duda el acto de peregrinación va fraguando ...

-
José Ramón López Lora. Hurgando en un escritor que habita...
No hay comentarios:
Publicar un comentario