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lunes, 1 de marzo de 2021

POEMA (BREVEDAD DE LA DANZA I)

 




BREVEDAD DE LA DANZA

Fausto Aybar   

 

¡Oh, mariposa negra,

           de osamenta blanca!

Cíclope de los tiempos mutantes, 

           Inmaculada  sonrisa del dios café.

Olor musical de corcheas mudas,

           fusa del heredero extraviado.

Vértigo de sombras emanando

           de un alma en reposo,

residuo del éter emancipado,

           desnudez de la palabra inmolada.

 Detén tu vuelo, y despósate

            en la lividez de éste agravio,

vestido de carne,

           vestido de llanto.

¡Oh mariposa negra,

           de osamenta blanca!

Luna llena en planeta insólito,

           efímero vuelo del torso asombrado.

Detén tu aletear, y deja descansar tus alas,

           tus ingrávidos sueños,  

y pernóctate en éste miliciano,

           herido de vida,

herido de olvido.


jueves, 31 de diciembre de 2020

POEMA (DESPEDIDA DE LA NOCHE QUE SE QUEDA) 2020

 

Algún día en el futuro lejano, un holograma contara esta historia, de la cual nadie quiso ser protagonista.  





Poema (Despedida de la noche que se queda)

 

Una noche vieja se va,

pero se queda, se queda el dolor

por los que partieron,

la angustia de que también nos iremos.

 

Una noche vieja se va,

se va, hacia el sendero más oscuro de la historia,

pero se queda, se queda en la memoria

de unos mortales que pretendieron ser inmortales.

 

Una noche vieja se va,

para que también vuelva un viejo día,

para que vuelvan los fantasmas de la luz

habitar los campos del silencio.

 

Una noche vieja se va,

se va una vieja noche,

pero se queda el abrazo reprimido,

la urgente necesidad, del grito libertad.

 

Una larga y vieja noche se va,

se va, hacia un largo y viejo día,

porque se va, y se queda como una minúscula oración

en estos cuerpos que no asienten una miga  de soledad.   

 

Una noche vieja,

quizás,  se vaya o se quede,

porque un largo y viejo día volverá al vientre de una vieja y larga noche,

aunque el olvido  intente ahogar la eternidad .

Fausto Antonio Aybar Ureña 

viernes, 25 de diciembre de 2020

¿Por qué ?

 








¿Por qué?

 

¿Por qué me eliges a mí?

Hombre común, que viste pantalón corto, pantuflas y gorra,

que cocina bajo sal, y no es vegetariano,

que no entiende de vinos ni de dioses.

 

¿Por qué yo?

Si solo soy un transeúnte más en está agitada y abrumada selva geométrica.

Si solo soy una luciérnaga en su último intento de luz,

residuo del día que no volverá. 

 

¡Sí!

A ti te pregunto poesía

¿Por qué yo?

Polilla del madero invadido por la sangre de toda la sangre

de aquel que dejo su sangre para redimirnos.

 

¿Por qué me ha elegido como siervo de tu voz?

Esa  voz que no cesa de hurgar en mis sueños, 

 que clama por el hombre, y me sumerge en su dolor.

 

¿Por qué, por qué yo, poesía?

Habitante del asombro,

buzo sumergido en un vertedero de olvido,

exiliado del llanto, reo del verso,

ermitaño, transgredido átomo de una historia agraviada.

 

¿Por qué, por qué yo?  

lunes, 5 de octubre de 2020

RUMBO A LA MAR ( A LOS PESCADORES DE LA NOVIA DEL ATLÁNTICO) PUERTO PLATA.

 






RUMBO A LA MAR.

 

Rumbo a la mar,

va el amigo pescador Joan,

cabalgando sobre una estela de sueños invisibles,

va rumbo hacia un horizonte donde los misterios

dejaron varado sus misterios.

 

Rumbo a la mar,

va el amigo pescador Joan,

va rumbo a la última batalla de las estrellas,

perpetuo vigía de la insolada desolada vastedad,

réquiem de luciérnagas desovando en el vientre de la utopía.

 

Rumbo a la mar,

como jinete desbocado, como quijote alado,

va el amigo pescador Joan, peñasco de un amanecer

preñado de yodo y sal, recodo del llanto insular.

Aliento bravío, cardumen visceral del otrora varón del mar.

 

Va rumbo a la vida

o quizás a la muerte,

a la muerte buscando la vida,

grita el mar su nombre de héroe indómito,

cantan las sirenas al verlo llegar.

 

 

Rumbo a la mar,

va nuestro amigo el pescador Joan,

va tras el último eslabón que permuta en la oscuridad,

tras el arcoíris que hiere la  liquidez del silencio,

va rumbo a la resucitada paz.

 

De la cercenada noche,

vuelve, mi amigo el pescador Joan,

vuelve del rumor de las olas, a su cubil de escamas.

Vuelve del fluir de las rosas saladas,

del aullido inmolado de los dioses de la nada,

vuelve como polvo de ángel  en busca del olor de la tierra mojada.


Fausto Antonio Aybar Ureña. 

 



Evelyn Ramos Miranda: la poesía al filo del verso.

  Me sumerjo, emerjo de Al filo del vuelo, de la poeta Evelyn Ramos Miranda. Al escudriñar en la poética de este libro de la autora domini...